La calidad, se siembra

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La semilla de buena calidad asegura plantas vigorosas, en número adecuado y con uniformidad.


La semilla puede considerarse el primer eslabón de la producción de granos. Una semilla de calidad –más allá de las características genéticas que traiga almacenada en su ADN- asegura una población de plantas vigorosas, en número adecuado y con uniformidad. En cambio, una semilla de baja calidad compromete la obtención de un stand adecuado, limitando la potencialidad del cultivo.

La obtención de una semilla de calidad comienza y se gesta en el campo. Sin embargo, la calidad de la semilla puede ser afectada en la cosecha, el secado, el procesamiento, el almacenaje y el transporte. Las empresas proveedora de semillas deben tener procesos internos de control de calidad, para asegurar un producto acorde con las exigencias del productor.

A campo, la ocurrencia de estrés climáticos y nutricionales, frecuentemente asociados con daños causados por insectos y microorganismos, son considerados las principales causas de deterioro de la semilla en esta etapa. En este sentido, la exposición de la semilla a ciclos alternados de elevada y baja humedad, previo a la cosecha (por lluvias o simplemente por cambios bruscos en la humedad relativa) resultará en una pérdida de calidad de la semilla.

 

La cosecha de las futuras semillas es la fase más crítica de todo el proceso

Además del deterioro por humedad puede resultar en mayor índice daño mecánico en la etapa de la cosecha, ya que la semilla queda más vulnerable a los impactos.

Puntualmente, la cosecha de las futuras semillas es la fase más critica de todo el proceso, tanto por la eventual mezcla de semillas de variedades diferentes como por los daños mecánicos que se pueden ocasionar. 

Otro aspecto importante a tener en cuenta en cosecha es la humedad de la semilla, así para lograr una semilla de calidad, minimizando daños mecánicos, la semilla deberá ser cosechada con una humedad adecuada.

En la recepción del material en la planta de procesado, que idealmente debiera ser independiente del resto de la planta, es importante contar con un sistema de pre limpieza montando inmediatamente después de la tolva de recepción. Así se logra quitar el polvo fino, el cual no ingresara al resto del proceso. Si la semilla llega con humedad, lo ideal es secarla inmediatamente.

El procesamiento de la semilla es otro momento clave dentro de la obtención de semilla de calidad, ya que se remueven materiales extraños, semillas de otras especies y malezas. Además, si existe el equipamiento adecuado, la semilla podrá clasificarse por tamaño.

Para evitar el daño mecánico, es importante reducir el número de traslados y movimientos de las semillas, como así también transportar la semilla a elevada velocidad. El almacenamiento, posterior al proceso de la semilla, debiera realizarse en condiciones de temperaturas menores a 25ºC y un nivel de humedad relativa inferior a 70%, en estivas, en galpones protegidos de las grandes variaciones térmicas.

 

CONTROL

El control de calidad es un aspecto clave en la producción de semillas e involucra controles en todas las etapas de producción.

En pre cosecha, cosecha, recepción de semilla, secado, y por último en almacenamiento, donde se recomienda hacer el test de envejecimiento acelerado.

Cada semilla contiene información genética, razón por la cual es de vital importancia su cuidado en todas las etapas a los fines de que ésta información se exprese a su máximo potencial.

 

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Villafañe 241, B° San Pedrito. San Salvador de Jujuy
Jujuy, Argentina

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