Problemas al utilizar semilla no certificada

Ratio: 5 / 5

Inicio activadoInicio activadoInicio activadoInicio activadoInicio activado
 

Es común escuchar entre productores, que ellos obtienen su propia semilla a partir de su producción. Debemos partir de la premisa que “producir no es lo mismo que hacer semilla”.  La semilla a utilizar, debe contener la mayor pureza genética posible, que garantice la máxima expresión del potencial productivo y sanitario del cultivar original.


El cultivo de poroto, a pesar de ser una especie autógama, tiene una capacidad de cambio que oscila entre un 2.5 y 5% en cada generación del mismo (ciclo), principalmente por efecto de insctos. Por este motivo, destinar parte de una producción de grano para semilla, no nos garantiza la pureza genética de esta.

Este problema, se ve agravado debido a la práctica que utilizan algunos productores de utilizar como semilla, los excedentes surgidos al momento de clasificar la producción obtenida. Generalmente se trata de granos de menor tamaño, forma o calidad. Este es el primer indicio de que algo no está bien, generalmente conocemos como es la semilla original, tamaño, forma, gramaje, color, calidad en general, cualidades que no se observan en los excedentes de la clasificación.

Es muy probable que estos granos sean producto de la contaminación del germoplasma y al momento de utilizar estos como semilla elevamos de forma exponencial el problema.

Es muy común ver en el campo, plantas de diferente arquitectura (fenotipos), aparecen plantas con guías, de diferentes ciclo productivos, diferentes colores de flores, se va perdiendo la tolerancia a distintas enfermedades que poseía el cultivar original.

Estas modificaciones en el germoplasma  traen como principales problemas, la aparición de plantas con diferentes ciclos productivos, pudiendo variar su punto de madurez fisiológica entre los 90 y 120 días según el caso, en una misma siembra. A fin de ciclo se contara con plantas secas (para cosecha) y plantas verdes, obligando a la utilización de desecantes, sumado a esto, el inconveniente de obtener en la cosecha granos completamente formados y granos verdes e inmaduros.

Otro problema que surge, generalmente es la pérdida del potencial productivo, no hace falta expresar cuales son las consecuencias de este punto (producción = dinero)

También vemos en un germoplasma contaminado, la perdida de tolerancia a enfermedades. Actualmente todos los programas de mejoramiento genético ponen énfasis en la tolerancia a virosis, lo que facilita el manejo de mosca blanca (principal vector de virus) se van perdiendo también tolerancias a enfermedades  fúngicas que un cultivar original pueda tener. Por esto se deberá elevar el número de aplicaciones de agroquímicos para asegurar la producción y en otros casos se pondrá en riesgo la misma.

En cuanto a la calidad de grano, esta también se irá perdiendo. En el caso de alubias, en un cultivar original, una muestra de cosecha, debería contener entre el 75 y 85% de semillas en el tipo Alubia Premium Argentina ( al menos 16mm de largo y 6mm de ancho) por consiguiente una menor perdida al momento de clasificar la producción. En otros tipos comerciales como rojos o Cramberry, puede llegar a variar el color o tamaño del grano ocasionando una pérdida económica al momento de la venta.

Por todo lo antes expresado, si un productor decide utilizar parte de su producción como semilla, debería utilizar siempre la mejor selección de la misma y no el excedente de clasificación, “con esta metodología, se utilizara una semilla muy similar a la original”. Esta práctica en si no garantiza que se obtenga la mejor semilla.

 Aun así, pueden aparecer fenotipos distintos en la producción, pero el efecto de degradado de nuestro germoplasma será mucho más lento, con esto, se puede mantener una pureza de semilla aceptable unos 3 años siempre que se haya dado inicio a la producción con semilla certificada.

Una manera de asegurar  la producción con semilla de excelente calidad, es con el método del 10%. Este consiste en comprar semilla certificada para sembrar el 10% de la superficie total de nuestra producción, con la semilla que se obtiene  de esta, en la siguiente campaña se siembra la totalidad del campo, esto garantiza que se realizara la siembra con semilla de calidad. Lo ideal es realizar esta práctica todos los años y de esta manera se asegurara el máximo potencial productivo contando con las ventajas sanitarias que la semilla original tiene.

 

Luis Marcelo Gerónimo
Mejoramiento Genético de Poroto
INTA - CIAP
Instituto de Investigación Animal
del Chaco Semiárido (IIACS)

Image

Villafañe 241, B° San Pedrito. San Salvador de Jujuy
Jujuy, Argentina

Dossier digital

Lleva toda la información de nuestras variedades y servicios en tu celular o dispositivo móvil.
Todos los derechos reservados POROSEM SRL © 2019 . Implementado por Estudio Da Vinci.

BÚSQUEDA